En momentos de crisis, muchas compañías quieren cambiar; entonces nos acordamos de la transformación de los negocios, clave para la sostenibilidad.
A principios de 2020 la gran mayoría de las personas apenas habíamos escuchado ese nombre que a partir de ahora formará parte del resto de nuestras vidas: coronavirus o, formalmente, COVID-19.
Todos pensábamos que ese “bicho” que estaba tan lejos era algo que ocurría “allí”, y que nunca nos tocaría a nosotros. Sin embargo, con el paso de los días comenzamos a escucharlo cada vez más cerca, y se convirtió en el principal tema de conversación, hasta que nos obligó a cambiar nuestras vidas, sin apenas tiempo de digerir lo que estaba sucediendo. Ahí, en ese momento, comenzamos a ser conscientes de que el virus nos había convertido en sus leales clientes.
La velocidad de propagación ha sido tan rápida que todos nos quedamos confinados, sin salir de casa; los negocios cerraron; las ventas cayeron como nunca habíamos visto antes y, lo más dramático, millones de personas perdieron su trabajo, con todo lo que ello implica.
Y ahora, en esta situación, es cuando pensamos y decimos: ¿por qué no hice el cambio antes?
La tecnología y los datos, los pilares de los planes estratégicos
Algo muy similar ocurre en la gestión de las empresas. Esa misma actitud que se ha tenido con el coronavirus, es decir, pensar que “eso les toca a otros, no a mí”, es lo que le ha ocurrido a un enorme número de compañías de diversos sectores e industrias respecto a la necesidad de transformarse para poder enfrentar un entorno cada vez más competitivo.
La transformación que requieren la mayoría de los negocios se va posponiendo porque “ahora no es el momento”. Pero siempre hay factores externos inesperados, no controlados, que nos obligan a cambiar de una manera mucho más drástica, como es el caso actual.
La implementación de tecnología que permita generar una mayor cercanía y entendimiento de los clientes, agilizar los procesos y el análisis de los datos y, sin duda, una mayor innovación, es una necesidad ineludible.
En estos años, las conversaciones en torno a la digitalización de las compañías se han centrado, en gran parte, en las áreas operativas, con el objetivo de ahorrar costos y generar eficiencias que tengan un rápido impacto sobre la cuenta de resultados en el corto plazo.
Quién se fortalece durante la crisis
Esta gestión de las compañías bajo una enorme presión financiera ha llevado a una mala interpretación de la transformación tecnológica, y ha dejado de lado la elaboración de planes estratégicos que guíen el camino de las empresas en el mediano plazo. Y es que las compañías que implementan tecnología, desarrollan plataformas, gestionan datos y aprenden de ellos son las que están fortaleciendo su posición respecto a sus competidores durante la crisis. Las empresas de videoconferencias, entretenimiento y comida a domicilio, todas ellas tecnológicas, así como las de distribución, crecen durante la crisis del coronavirus en México.
Ver datos
| Correlación | |
|---|---|
| Videoconferencia | +0.71 |
| Redes sociales | +0.70 |
| Comida a domicilio | +0.66 |
| Entretenimiento | +0.62 |
| Comercio minorista | +0.58 |
| Mensajería | +0.36 |
| Finanzas | +0.35 |
| Diseño del hogar | +0.05 |
| TV lineal | −0.20 |
| Oficinas (bienes raíces) | −0.48 |
| Aerolíneas | −0.49 |
| Automotriz | −0.71 |
| Moda | −0.72 |
| Transporte por aplicación | −0.74 |
Hay que tener en cuenta que ser una empresa tecnológica no garantiza la sostenibilidad ni el crecimiento; sin embargo, las compañías que crecen y fortalecen su posición respecto a la competencia tienen un alto nivel de desarrollo tecnológico y de gestión de datos.
El momento de transformarse
Ahora, sin duda, es el momento de impulsar la transformación de las compañías a través del desarrollo de planes estratégicos: establecer bien los objetivos y elaborar planes que permitan implementar y ejecutar las acciones tácticas. Y, por último, pero no menos importante, establecer un marco de medición de resultados que permita controlar la evolución de los indicadores clave del negocio.
Siempre bajo tecnología y datos, que son los ejes que nos permiten extraer aprendizajes y conocimiento, lo que nos ayudará a tomar mejores decisiones, minimizando los riesgos. Porque los riesgos existen ahora y existirán en el futuro. Y no los podemos controlar.
